Poco común · Historia

Anticatalanismo

Sentimiento y una expresión, sobre todo política, que se opone a una idea de nación catalana

El anticatalanismo en sentido estricto es la oposición al catalanismo y a su programa político que propugna la existencia de una «nación catalana» diferenciada de la «nación española» (por lo que sería una manifestación del españolismo, y sus orígenes habría que situarlos a mediados del siglo XIX).​​ El anticatalanismo también se ha definido en sentido amplio como la animadversión hacia Cataluña o hacia los catalanes,​ haciéndolo sinónimo del término catalanofobia,​ y cuyos momentos álgidos se habrían producido, según Joan B. Culla, cuando «Cat...

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El anticatalanismo en sentido estricto es la oposición al catalanismo y a su programa político que propugna la existencia de una «nación catalana» diferenciada de la «nación española» (por lo que sería una manifestación del españolismo, y sus orígenes habría que situarlos a mediados del siglo XIX). El anticatalanismo también se ha definido en sentido amplio como la animadversión hacia Cataluña o hacia los catalanes, haciéndolo sinónimo del término catalanofobia, y cuyos momentos álgidos se habrían producido, según Joan B. Culla, cuando «Cataluña —se entiende, los sectores en cada momento hegemónicos de la sociedad catalana— ha pretendido preservar o mejorar su estatus dentro del Estado español». El anticatalanismo en este sentido amplio tendría un origen mucho más antiguo que el anticatalanismo en sentido estricto ya que sus orígenes se remontarían, según el historiador Antoni Simon Tarrés, a la Baja Edad Media y al Renacimiento. Jaume Renyer ha diferenciado anticatalanismo de catalanofobia, entendiendo el primero como «un fenómeno político promovido y amparado desde el poder estatal», mientras la segunda sería «un comportamiento xenófobo, individual o colectivo, contra personas de origen catalán que se puede manifestar en cualquiera de los ámbitos de la vida social». Por su parte Francesc Ferrer i Gironés los considera sinónimos —él prefiere utilizar el término catalanofobia y así titula su libro: Catalanofòbia. El pensament anticatalà a través de la història—. Joan B. Culla ha señalado dos subtemas principales en la retórica anticatalanista: el económico («Cataluña ha sido el hereu de la pobre España», «si las provincias catalanas han medrado ha sido a costa del resto del país», «después de todo, viven de nuestro sudor y de nuestra sangre»), que en ocasiones ha ido acompañado de campañas de boicot a los productos catalanes; y el lingüístico («¿vamos a consentir que en aquellas regiones furibundamente autonómicas salgan niños de la escuela sin apenas saber hablar castellano?»", se preguntaban los maestros nacionales de la comarca de Alcañiz a finales de 1918). El historiador catalán Antoni Simon Tarrés ha propuesto diferenciar cuatro fases en el desarrollo del sentimiento anticatalán desde finales del XIII hasta el siglo XVIII: Según Simon Tarrés, en este período «el anticatalanismo castellano... sólo se encuentra en un estado latente o larvado. La formulación de una idea imperial castellana sobre el ámbito hispánico por cronistas como Rodrigo Ximénez de Rada primero o después por los conversos Pablo de Santamaría y Alfonso de Cartagena no entraría en confrontación con las elaboraciones histórico-legendarias catalanas [de los Bernat Desclot, Ramon Muntaner o Jaume Marquilles, entre otros] por el aislamiento de ambas tradiciones culturales». Más bien en esta fase hay que buscar las expresiones de un sentimiento anticatalán en Italia y en Aragón.

Texto: Wikipédia, CC BY-SA 4.0. · Imagen: Ferbr1 (FAL) ·

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