Colada (espada)

Espada del Cid

La Colada es una de las dos espadas, junto a la Tizona, que la tradición legendaria atribuye al Cid y se encuentra depositada en la Real Armería de Madrid. La hoja está datada en el siglo XIII, es decir, dos siglos posterior al Cid, y la guarnición del siglo XVI, modificación normal en espadas de calidad para permitir su uso continuado.

Nº Q2982339 ★★★

Rara · Saberes

Colada (espada)

Espada del Cid

La Colada es una de las dos espadas, junto a la Tizona, que la tradición legendaria atribuye al Cid y se encuentra depositada en la Real Armería de Madrid. La hoja está datada en el siglo XIII, es decir, dos siglos posterior al Cid, y la guarnición del siglo XVI, modificación normal en espadas de calidad para permitir su uso continuado.

Último precio

—

Precio mínimo

—

Mediana 7 d

—

Ventas 30 d

0

Rango 30 d

—

En circulación

0

Cotización

Ver tabla
Fechamediana MínMáxventas

Historial de ventas

Última venta
—
Media 30 d
—
Mínimo 30 d
—
Máximo 30 d
—
Ventas 7 d
0
Ventas 30 d
0

Aún no hay ventas.

Ventas anónimas: sin comprador ni vendedor. Las cifras solo cuentan ventas entre jugadores.

№ Ediciones numeradas · 0 acuñadas Próximo n.º 1 · Puntos ×3
En Wikipedia

La Colada es una de las dos espadas, junto a la Tizona, que la tradición legendaria atribuye al Cid y se encuentra depositada en la Real Armería de Madrid. La hoja está datada en el siglo XIII, es decir, dos siglos posterior al Cid, y la guarnición del siglo XVI, modificación normal en espadas de calidad para permitir su uso continuado. No consta en ninguna fuente contemporánea a Rodrigo Díaz, el Campeador, que hubiera ninguna espada con ese nombre perteneciente al magnate castellano.​ La atribución al Cid de la espada Colada pudo ser, por tanto, una invención del Cantar de mio Cid, donde se cuenta que fue ganada como botín de guerra a un «Ramon Berenguer», conde de Barcelona,​ y que regaló esta espada (junto a la Tizona) a sus yernos los infantes de Carrión, que son personajes asimismo completamente ficticios. No obstante, el Cantar de Mio Cid establece la existencia de estas dos espadas, que fueron usadas para expulsar a los moros y más tarde se perdieron para siempre en algún campo de batalla olvidado. Tras la afrenta de Corpes, siempre según el Cantar, Ruy Díaz de Vivar les exigió la devolución de todos sus regalos y entregó entonces la espada a Martín Antolínez, uno de sus caballeros:

Texto: Wikipédia, CC BY-SA 4.0. · Imagen: Meyers Großes Konversations-Lexikon 6. Auflage 1905 (Public domain) ·

Cartas cercanas

Ver la ficha

Confirmación