Futhark joven
Alfabeto rúnico
Nº Q2306379 ★★★
Rara · Saberes
Futhark joven
Alfabeto rúnico
El fuþårk joven (mejor escrito como fuþårk /ˈfuːθɑːrk/), también conocido como runas escandinavas, es un alfabeto rúnico más actual que el elder fuþårk y es una forma reducida del mismo ya que pasó de 24 a solo 16 runas. Este sistema rúnico empezó a usarse a partir del año 700 E.C. aproximadamente, cuando se produjo paradójicamente al mismo tiempo un aumento de número de fonemas del lenguaje hablado, cuando el protonórdico evolucionó a nórdico antiguo.
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El fuþårk joven (mejor escrito como fuþårk /ˈfuːθɑːrk/), también conocido como runas escandinavas, es un alfabeto rúnico más actual que el elder fuþårk y es una forma reducida del mismo ya que pasó de 24 a solo 16 runas. Este sistema rúnico empezó a usarse a partir del año 700 E.C. aproximadamente, cuando se produjo paradójicamente al mismo tiempo un aumento de número de fonemas del lenguaje hablado, cuando el protonórdico evolucionó a nórdico antiguo. Las tres variantes del fuþårk joven: rama larga, rama corta y sin vara, reflejan diferentes necesidades funcionales que van desde la escritura monumental y simplificada hasta la escritura rápida. Esta última, probablemente diseñada para grabados desechables en madera, presenta un desafío arqueológico, ya que hay pocas inscripciones de la época vikinga que se hayan conservado en este material orgánico. La reducción a solo 16 caracteres significó que ya no había una correspondencia fonética uno a uno, lo que dejó a la escritura con serias limitaciones para representar el lenguaje hablado. Había pares mínimos que sonaban completamente distintos pero se escribían igual, y el sistema no hacía distinciones entre vocales largas y cortas. Además, los talladores solían evitar repetir la misma runa dos veces seguidas, salvo en el caso de que los sonidos representados fueran diferentes, como por ejemplo en la piedra rúnica N 68 del rundata, en donde se translitera « ᚴᚢᚾᚢᚢᚱ» como kunuur pero se transcribe como Gunnvôr. Durante la Edad Media, esta dificultad se resolvió con la técnica de las runas perforadas, que permitió la incorporación de nuevos caracteres para cubrir la falta de fonemas, abandonando el orden tradicional del fuþårk y adoptando el alfabeto latino, lo que hoy se conoce formalmente en la comunidad académica como el alfabeto rúnico medieval.
Texto: Wikipédia, CC BY-SA 4.0. · Imagen: Tasnu Arakun (Public domain) ·